Por Facebook, Twitter, Instagram, Whatsapp circulan cadenas de mensajes llamando de manera disciplinada a no comprar determinados productos perecederos a fin de hacer presión social para que bajen los precios.

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La defensa del salario y del poder adquisitivo no es solo tarea del Gobierno Bolivariano. El pueblo organizado está en la obligación de participar en esta ofensiva, a fin de evitar que la guerra económica de la derecha empresarial contra el país convierta los ingresos familiares en sal y agua.

En la actualidad, los consumidores organizados llaman al boicot contra bachaqueros y especuladores a través de las redes sociales.

Por Facebook, Twitter, Instagram, Whatsapp circulan cadenas de mensajes llamando de manera disciplinada a no comprar determinados productos perecederos a fin de hacer presión social para que bajen los precios.

“La semana del 15 al 21 de agosto 2016, boicot a los precios excesivos del cambur y plátanos; del 22 al 29 de agosto, boicot contra el tomate y pimentón, del 30 al 6 de septiembre boicot contra cebolla y papelón, de 7 al 15 de septiembre boicot contra cebollín y ajos. Activemos el 1×10 comunicacional para que este mensaje se replique a diez personas y esos diez a diez más y así”, señala una de las cadenas.

Los convocantes invitan a unirse al movimiento de los patios y huertos productivos de agricultura urbana, para cultivar los alimentos propios y no depender de intermediarios y revendedores, en el caso de frutas y vegetales, y exhortan a la población a no comprarles productos a los bachaqueros.

Estamos sin duda en presencia de un fenómeno inédito en Venezuela, que es la organización de los consumidores. En Chile, Argentina e incluso en Colombia el boicot ha tenido resultados exitosos en defensa de los derechos del consumidor y se han generado incluso organizaciones y agrupaciones con estructuras legales.

En Venezuela, ante los embates de la guerra económica, la gente independientemente de su inclinación política comienza a tomar conciencia de la necesidad de unirse para evitar abusos y atropellos por parte de comerciantes. Los consumidores también tienen poder y voluntad y pueden con sus acciones obligar a los sectores producción y comercio a tomar decisiones favorables para toda la sociedad en su conjunto.

Un boicot debe ir acompañado de una campaña informativa y política que permita a los participantes saber el objetivo de su lucha, los retos y sacrificios que deben hacer para lograr sus propósitos. Sin duda, el boicot puede convertirse en una importante herramienta para combatir el bachaqueo y la especulación en la coyuntura de la guerra económica en Venezuela.

Hechos No Palabras

Sucretv

Maracaibo,18/08/2016